miércoles, 23 de noviembre de 2016

Análisis de un caso (Evaluación entre pares)

En la entrada de hoy os voy a comentar un poco el caso que he escogido para analizar:
Se trata de un grupo de 64 discentes, de los cuales el 58% con chicas. La edad media de ellos es de 14 años. 

Haciendo referencia al grupo en general podemos observar que la mayoría de los alumnos y alumnas se sienten bien en clase y que todos tienen bastantes amigos. Por otro lado, se aprecia que suelen haber conflictos y que el ambiente de clase no es muy tranquilo ni organizado. 

De este grupo y tras haber realizado el test se han podido encontrar 5 alumnos prosociales que son amables respetuosos y que ayudan a los demás. Por otro lado, se ha generado 3 informes para 3 alumnos con riesgo de sufrir Bullying. 

- El primer alumno presenta las siguientes características: Ha sido ratificado por 21 testigos, los cuales consideran que a este alumno nunca le agreden físicamente ni les molestan por internet o aplicaciones móviles. El resto lo ve indefenso y bastante tímido. Este alumno no sabe el motivo por el que le molestan los chicos de clase.

- El segundo alumno es claramente aislado, rechazado y mal tratado bastantes veces por sus compañeros. Sólo presenta un amigo. Se encuentra indefenso y lleva varios meses en esta situación. No sabe porqué le molestan las chicas de su clase. El resto de sus compañeros consideran que no sabe defenderse y que es muy tímido. 

- Tercer alumno: Recibe agresiones algunas veces y le insultan e intimidan muchas veces. Indica que esta situación la lleva bastante mal y que se siente muy indefenso. Lleva mucho tiempo vivendo esta situación. Esta imagen es ratificada por sus compañeros. 

Para intentar paliar esta situación podríamos llevar a cabo las siguientes propuestas: 

- Entrevistarnos con los alumnos y alumnas afectadas para conocer de primera mano su situación. 
- Entrevistarnos con los alumnos y alumnas agresoras para conocer los motivos.
- Reunirnos con las familias para informar de la situación e intentar apoyar desde casa.
- Llegar a un compromiso pedagógico por parte de los afectados para solventar esta situación. 
- Realizar dinámicas de grupo para mejorar la convivencia entre ellos.


A parte de estas medidas, realizaremos las propuestas en el informe como buscar amigos y acompañantes prosociales que faciliten la integración de este alumnado con sus compañeros. 


Espero que sea útil esta información. 
 

martes, 15 de noviembre de 2016

Caso Práctico 1

 Adrián es un niño tímido y con faltas de habilidades para relacionarse con sus compañeros, al inicio del curso los padres le escolarizan en sexto de Educación Primaria en un nuevo colegio a causa de un cambio de ubicación del negocio familiar. Esta situación incide en el carácter del niño que pierde la relación con su pequeño grupo de amigos del anterior colegio. En enero, los padres de Adrián se reúnen con la tutora de su hijo y le comunican que el niño se encuentra triste desde que volvió de vacaciones de Navidad, que por las mañanas tarde en vestirse y hace lo posible por retrasar su salida al colegio. Asimismo, comentan que esta situación comenzó durante las vacaciones de Navidad. Un día que Adrián estaba jugando con un helicóptero dirigido con Félix, un compañero del colegio que vive en la mima plaza, le pidió el mando, Adrián se lo dejó y Félix comenzó a manejar bruscamente el juguete hasta que terminó rompiéndose la hélice en la rama de un árbol. Adrián protestó y se quejó, pero Félix le dijo que había sido un accidente aéreo y que al ser Adrián el piloto, él era la víctima y ya no podía ir al colegio porque había muerto al estrellarse. En la entrevista, la tutora manifiesta a los padres que no encuentra en clase ningún comportamiento fuera de lo normal y que Adrián, al que considera tímido, está como siempre. También les comenta que aunque no ve que Adrián y Félix jueguen juntos, que no se preocupen, que no todos los niños participan en los mismos grupos de juegos y que el estado de ánimo de Adrián seguramente será porque tiene que entregar un trabajo y va con retraso. La semana siguiente, Adrián tiene que ser atendido en el colegio porque recibe un golpe en el ojo con un balón cuando estaba mirando cómo sus compañeros de clase jugaban un partido de fútbol. El golpe es considerable y Adrián cuenta entre sollozos que Félix le ha lanzado el balón a la cara cuanto estaba cerca. El jefe de estudios le comenta a Adrián que no se queje, que lo que tenía que hacer es jugar al fútbol con sus compañeros y no quedarse mirando detrás de la portería, que si se ponía en ese lugar lo lógico es que recibiera un balonazo cuando intentaban meter gol. Ese mismo día, a la salida del colegio, Félix se cruza con Adrián y se lleva la mano al ojo mientras se ríe. Luego Gonzalo, amigo de de Félix, da un golpe con la mano en el cuello a Adrián mientras le dice “cuidado con tu pelota” y Ana, amiga de Gonzalo, se burla de Adrián haciendo ver que llora. Al llegar a casa, Adrián cuenta el incidente a sus padres quienes al día siguiente van al colegio y se entrevistan con el jefe de estudios. En la conversación, éste no da ninguna  importancia a lo sucedido y le dice que en los juegos suceden estas cosas y que las burlas son cosas de niños, que a esa edad lo hacen sin milicia y forjan el carácter. Los padres le recuerdan que Adrián no estaba jugando que, de hecho, nunca juega porque no le seleccionan para los equipos que los compañeros forman en los recreos, a lo que el jefe de estudios contesta que lo que tiene que hacer Adrián es hacerse amigos en el colegio e integrarse. Además, les comenta que ellos como padres tienen que fomentar que su hijo se relacione con sus compañeros tanto dentro como fuera del centro. Tras la entrevista con los padres, el jefe de estudios le comenta a la tutora que haga algo para que los padres de Adrián dejen de protestar, que ya han ido dos veces en poco tiempo y que vigile lo que pasa con él. Al día siguiente, la tutora les dice a todos los alumnos que los padres de Adrián se han quejado de que no juega al fútbol, así que siempre que haya fútbol Adrián formará parte de un equipo, que le traten bien porque ella va a vigilar que sea así y les recuerda que en los equipos tienen que haber chicos y chicas. El lunes siguiente durante el recreo, Adrián juega en uno de los equipos. Cuando comienza el partido, Gonzalo le dice “ponte ahí que tu puesto es el de medio estorbo”. Al poco tiempo, Adrián deja de jugar cuando Irene le pone una zancadilla sin que llevara el balón. Al caerse sufre un golpe en la rodilla y se queja de dolor que, al mismo tiempo, sangra un poco. Algunos alumnos que estaban jugando se ríen y Félix le dice “habrá que sustituirte por inútil”. Otros alumnos cuando Adrián se va le dicen en voz baja que lo sienten y que Félix, Gonzalo e Irene son muy brutos. Cuando Adrián cuenta a sus padres lo que ha pasado piden urgentemente cita a la directora.


  • ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?
Efectivamente, podemos apreciar como las conductas y comportamientos adoptados por los niños y niñas que rodean a Adrián son precursoras de una situación de acoso escolar, ya que constantemente se predisponen a ridiculizarlo y hacerle daño tanto físico como emocional sin haber provocado ninguna de las situaciones. 
  • ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas?
Debe estar presente en el Plan de Convivencia del Centro, así como en el Proyecto Educativo de Centro. 
  • ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
Personalmente considero que estas reacciones muestran una falta de empatía y compromiso con respecto al alumnado que forma parte de su centro. Ante todo, deben cerciorarse y preocuparse ante cualquier aviso parecido que pudieran recibir para descartar y asegurarse de si necesita una intervención o no. 
  • ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos?
Ante este tipo de situaciones considero que en primer lugar deberían recibir un apercibimiento por parte del equipo directivo, así como alguna sanción. Sería ideal que la medida aplicada tuviera connotaciones sociales, de modo que deberían realizar servicios comunitarios que sirvieran para abrirles los ojos con respecto al trato con iguales. 
  • ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
Son comportamientos llenos de falta de empatía, propios de personas frías y poco compañeros. También me gustaría destacar el papel de aquellos alumnos que estaban a favor de Adrián pero que lo apoyaban en silencio por miedo. No hay que tolerar este tipo de situación, nunca debemos dejar que una minoría amedrante a una mayoría positiva. Hay que luchar juntos por una mejora de nuestra convivencia.